¿Se puede concentrar la moda en una semana?

Un acontecimiento del mundo de la moda, y más de gran magnitud y teniendo como escenario la gran capital, es un lugar de intercambio, donde compartir la pasión por la misma, conocer cosas que antes no se sabían sobre ella, corroborar otras que ya se sabían, disfrutar, imaginar, empaparse de su riqueza junto a los más grandes profesionales de su esfera, donde vivir un día hecho por y para la moda.
Así, la Cibeles Madrid Fashion Week, celebrada el pasado febrero en IFEMA, contando con más de 50 años a sus espaldas, es considerada la Gran Semana de la Moda en España y, como consecuencia, la mayor plataforma de promoción del diseño español. Este gran evento, a la altura de otras semanas de la moda en París, Nueva York, Milán, Sao Paulo o Londres, logró un año más mover a las masas más chics y asentar el panorama actual de la moda en España.
Y no, no voy a proceder ha hacer un aburrido análisis sobre lo que fue el evento, como ya tantos profesionales se han encargado de hacer y seguro que mucho mejor de lo que lo pueda hacer yo. Creo que lo mejor para conocer de manera concisa y resumida lo que fue y lo que es la CMFW es leer la crónica de alguno de sus asistentes. Tengo el placer de contar con el testimonio de una amiga, una estudiante de diseño y moda, que lucha día a día por conseguir el sueño que guía hoy por hoy las directrices de su vida: ser diseñadora. Este año ha sido el primero de, estoy segura, una larga lista de años, que ha tenido la oportunidad de asistir a este gran evento, y creo que sus palabras, plagadas de emoción, desgarro y evidente subjetividad, pueden transmitir mejor que nada lo que éste supone para la gente que realmente sabe vivir la moda.

Mi experiencia en Cibeles Madrid Fashion Week fue inolvidable, ya que nunca he tenido la oportunidad de ir y este año he podido asistir. Fue toda una aventura emocionante, puesto que llegamos allí sin saber si podríamos ver algún desfile porque no pudimos conseguir entradas, pero mereció la pena hacer colas interminables para poder ver a tus diseñadores favoritos así como a otros que no conocias y que te sorpendian. Entre los desfiles a los que pude asistir puedo destacar: en primer lugar, al desfile de Andres Sardá, inspirado en Méjico, que al ser el primero que vi (puesto que nunca habia vivido un desfile desde “dentro”) me emocioné por todo lo que conlleva el desfile, ya que la puesta en escena fue espectacular (se dispuso una pasarela llena de color y, como anégdota, en la pantalla principal se representaba un rostro de mujer que a medida que la música se por el de una calabera); otro desfile que me encantó, al cual tuvimos algunos problemas al entrar por el aforo limitado, fue el de Alma Aguilar, una de mis diseñadoras favoritas, el cual me encantó, tanto por los diseños como por la puesta en escena (se colocaron maletas vintage en un carro de hotel, dos butacas, una mesita, y en la pantalla colocaron una foto de un pasillo de un hotel), destacaron blusas y vestidos de gasa con estampados de flores, pantalones años 20 y se le dio gran importancia a los tocados también vintage que a mi me fascinaron; otro desfile al que pude asistir fue al de TCN, cuya puesta en escena fue tambien muy pensada (actuó el grupo del guitarrista El sueño de Morfeo) y en cuanto a los diseños destacaron los conjuntos de ropa interior descoordinados y con un corte años cincuenta, además el final del desfile me pareció muy original, ya que las modelos salian en forma de bloques imitando de alguna manera al ejército; después tocaba el turno del diseñador Nicolás Vaudelet, al que personalmente no conocia y del cual me sorprendieron sus diseños, entre los que destacaron un abrigo ‘yeti’ (en este caso en negro y rosa), las botas de mosquetero por encima de la rodilla y los sombreros altos y alargados; después pudimos ver el de Sara Coleman, que consistió en una colección en tonos grises con algunos pequeños matices de color; otro desfile que me encantó fue el de Juana Martín, tambien desconocida por mi hasta ahora, en el que destacaron los vestidos, pantalones y faldas de acolchado plateado, las transparencias, los calcetines blancos de deporte por encima de los zapatos de tacón, y en especial un minivestido con lentejuelas verdes y un cancán delantero, un vestido largo negro con la parte de arriba totalmente transparente y otro vestido totalmente transparente y con tiras de terciopelo en todo él, pero en general, un desfile muy elegante y sofisticado desde mi punto de vista; a continuación pude asistir al desfile de Ion Fiz, cuya puesta en escena me pareció sublime (se dispuso una pantalla en la que aparecían imágenes del campo y la naturalza y se colocaron cuatro sillas en las que al empezar las modelos se iban sentando antes de empezar a desfilar), y, en cuanto al contenido, destacaron las estolas de zorro (lo que llevó a la intervención algo desagradable de un ecologísta espontáneo), la mezcla de tejidos como transparencias, paños y lanas, junto con las superposiciones, y a mi personalmente me fascinaron los zapatos y botas mosqueteras; el desfile de María Escoté también me gustó mucho, ya que la colección era de un tono frío en el que predominaba el negro, destacaron vestidos, camisones, bañadores hiperescotados con broches de flores incrustados, gasas, pantalones de campana, toreras con colas vaporosas y en cuanto a los complementos, me fascinaron los collares de pedreria negra junto con cinturones en los que aparecian la figura de un leñon en dorado. Al día siguiente tocaba el momento de los diseñadores del Ego, que aunque no eran diseñadores consagrados tuvieron mucho protagonismo; pudimos asistir a cuatro desfiles ya que los demás había aforo completo, entre los que destaco el de Roberto Etxeberría, por las superposiciones de pieles creando unas prendas que mezclan tejidos en una muy buena combinación; y el de Moisés Nieto, ya que sus prendas estaban basadas en líneas rectas y en tejidos naturales inspirados en la rigidez; así como también me impresionaron los desfiles de Maya Hansen y de LE (El Ego), a los cuales no pudimos asistir pero pudimos seguir mediante las pantallas del Cibelespacio.
Después de todo esto, la evidente conclusión que puedo sacar es que estos dos días fueron unos de los días más intensos que he vivido nunca, en los que comprobé todo lo que me llena la moda y todo lo que está puede llegar a mover y a transmitir. Sin duda, marcaron un antes y un después en mi futuro camino como profesional, y en toda mi persona en general.

Me parece que, con esto he logrado crear un nuevo punto de vista, más aficionado y humilde si se quiere, de lo que este tipo de eventos suponen, trasmitiendo de forma cercana la pasión por la moda.
¿Queréis más? Dicen que una imagen muchas veces vale más que mil palabras, asi que aquí os dejo algunas exclusivas de este blog, como iconos pictóricos de esta gran semana.



Recomiendo visitar el blog oficial de Cibeles Madrid Fashion Week.
Hasta la próxima.

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Published in: on marzo 20, 2011 at 10:34 pm  Dejar un comentario  
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